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Estudio de Preguntas del Libro de los Hechos  Capítulo 22-24
©2013-2016 by Arlo E. Moehlenpah

 

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Después de leer cada capítulo, por favor responda las preguntas de estudio relacionadas.

 

Capítulo 22

Mayo 25 - Hechos 22

22:1 Varones hermanos y padres, oíd ahora mi defensa ante vosotros.

    2 Y al oír que les hablaba en lengua hebrea, guardaron más silencio. Y él les dijo:

    3 Yo de cierto soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad, instruido a los pies de Gamaliel, estrictamente conforme a la ley de nuestros padres, celoso de Dios, como hoy lo sois todos vosotros.

    4 Perseguía yo este Camino hasta la muerte, prendiendo y entregando en cárceles a hombres y mujeres;

    5 como el sumo sacerdote también me es testigo, y todos los ancianos, de quienes también recibí cartas para los hermanos, y fui a Damasco para traer presos a Jerusalén también a los que estuviesen allí, para que fuesen castigados.

 6 Pero aconteció que yendo yo, al llegar cerca de Damasco, como a mediodía, de repente me rodeó mucha luz del cielo;

    7 y caí al suelo, y oí una voz que me decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?

    8 Yo entonces respondí: ¿Quién eres, Señor? Y me dijo: Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues.

    9 Y los que estaban conmigo vieron a la verdad la luz, y se espantaron; pero no entendieron la voz del que hablaba conmigo.

    10 Y dije: ¿Qué haré, Señor? Y el Señor me dijo: Levántate, y ve a Damasco, y allí se te dirá todo lo que está ordenado que hagas.

    11 Y como yo no veía a causa de la gloria de la luz, llevado de la mano por los que estaban conmigo, llegué a Damasco.

    12 Entonces uno llamado Ananías, varón piadoso según la ley, que tenía buen testimonio de todos los judíos que allí moraban,

    13 vino a mí, y acercándose, me dijo: Hermano Saulo, recibe la vista. Y yo en aquella misma hora recobré la vista y lo miré.

    14 Y él dijo: El Dios de nuestros padres te ha escogido para que conozcas su voluntad, y veas al Justo, y oigas la voz de su boca.

    15 Porque serás testigo suyo a todos los hombres, de lo que has visto y oído.

    16 Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre.

 17 Y me aconteció, vuelto a Jerusalén, que orando en el templo me sobrevino un éxtasis.

    18 Y le vi que me decía: Date prisa, y sal prontamente de Jerusalén; porque no recibirán tu testimonio acerca de mí.

    19 Yo dije: Señor, ellos saben que yo encarcelaba y azotaba en todas las sinagogas a los que creían en ti;

    20 y cuando se derramaba la sangre de Esteban tu testigo, yo mismo también estaba presente, y consentía en su muerte, y guardaba las ropas de los que le mataban.

    21 Pero me dijo: Ve, porque yo te enviaré lejos a los gentiles.

 22 Y le oyeron hasta esta palabra; entonces alzaron la voz, diciendo: Quita de la tierra a tal hombre, porque no conviene que viva.

    23 Y como ellos gritaban y arrojaban sus ropas y lanzaban polvo al aire,

    24 mandó el tribuno que le metiesen en la fortaleza, y ordenó que fuese examinado con azotes, para saber por qué causa clamaban así contra él.

    25 Pero cuando le ataron con correas, Pablo dijo al centurión que estaba presente: ¿Os es lícito azotar a un ciudadano romano sin haber sido condenado?

    26 Cuando el centurión oyó esto, fue y dio aviso al tribuno, diciendo: ¿Qué vas a hacer? Porque este hombre es ciudadano romano.

    27 Vino el tribuno y le dijo: Dime, ¿eres tú ciudadano romano? El dijo: Sí.

    28 Respondió el tribuno: Yo con una gran suma adquirí esta ciudadanía. Entonces Pablo dijo: Pero yo lo soy de nacimiento.

    29 Así que, luego se apartaron de él los que le iban a dar tormento; y aun el tribuno, al saber que era ciudadano romano, también tuvo temor por haberle atado.

 30 Al día siguiente, queriendo saber de cierto la causa por la cual le acusaban los judíos, le soltó de las cadenas, y mandó venir a los principales sacerdotes y a todo el concilio, y sacando a Pablo, le presentó ante ellos.

 

1. ¿Cómo Pablo se identificó con su audiencia cuando él hizo su defensa desde las escaleras del castillo? (1-3)

2. ¿Qué gran maestro enseñó a Pablo antes de él ser convertido? (3)

3. ¿Qué fue lo que dijo él en la mayor parte de su defensa? (4-16)

4. ¿Qué fue lo que dijo Pablo que hizo que los judios se enojaran? (21-23)

5. ¿Cómo intentó el tribuno axaminar a Pablo? (24)

6. ¿Cómo fue que Pablo evitó ser maltratado? (25-29)

7. ¿A quién se le ordenó reunirse con el tribuno y con Pablo? (30) 

 

Preguntas de Discusión del Capítulo 22

  

  1. ¿Cómo se puede relacionar con su audiencia cuando usted habla?

  2. ¿Qué ventejas le da a usted su ciudadanía?

 

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Capítulo 23

Mayo 26 - Hechos 23

23:1 Entonces Pablo, mirando fijamente al concilio, dijo: Varones hermanos, yo con toda buena conciencia he vivido delante de Dios hasta el día de hoy.

    2 El sumo sacerdote Ananías ordenó entonces a los que estaban junto a él, que le golpeasen en la boca.

    3 Entonces Pablo le dijo: !!Dios te golpeará a ti, pared blanqueada! ¿Estás tú sentado para juzgarme conforme a la ley, y quebrantando la ley me mandas golpear?

    4 Los que estaban presentes dijeron: ¿Al sumo sacerdote de Dios injurias?

    5 Pablo dijo: No sabía, hermanos, que era el sumo sacerdote; pues escrito está: No maldecirás a un príncipe de tu pueblo.

    6 Entonces Pablo, notando que una parte era de saduceos y otra de fariseos, alzó la voz en el concilio: Varones hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseo; acerca de la esperanza y de la resurrección de los muertos se me juzga.

    7 Cuando dijo esto, se produjo disensión entre los fariseos y los saduceos, y la asamblea se dividió.

    8 Porque los saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángel, ni espíritu; pero los fariseos afirman estas cosas.

    9 Y hubo un gran vocerío; y levantándose los escribas de la parte de los fariseos, contendían, diciendo: Ningún mal hallamos en este hombre; que si un espíritu le ha hablado, o un ángel, no resistamos a Dios.

    10 Y habiendo grande disensión, el tribuno, teniendo temor de que Pablo fuese despedazado por ellos, mandó que bajasen soldados y le arrebatasen de en medio de ellos, y le llevasen a la fortaleza.

    11 A la noche siguiente se le presentó el Señor y le dijo: Ten ánimo, Pablo, pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma.

 12 Venido el día, algunos de los judíos tramaron un complot y se juramentaron bajo maldición, diciendo que no comerían ni beberían hasta que hubiesen dado muerte a Pablo.

    13 Eran más de cuarenta los que habían hecho esta conjuración,

    14 los cuales fueron a los principales sacerdotes y a los ancianos y dijeron: Nosotros nos hemos juramentado bajo maldición, a no gustar nada hasta que hayamos dado muerte a Pablo.

    15 Ahora pues, vosotros, con el concilio, requerid al tribuno que le traiga mañana ante vosotros, como que queréis indagar alguna cosa más cierta acerca de él; y nosotros estaremos listos para matarle antes que llegue.

    16 Mas el hijo de la hermana de Pablo, oyendo hablar de la celada, fue y entró en la fortaleza, y dio aviso a Pablo.

    17 Pablo, llamando a uno de los centuriones, dijo: Lleva a este joven ante el tribuno, porque tiene cierto aviso que darle.

    18 El entonces tomándole, le llevó al tribuno, y dijo: El preso Pablo me llamó y me rogó que trajese ante ti a este joven, que tiene algo que hablarte.

    19 El tribuno, tomándole de la mano y retirándose aparte, le preguntó: ¿Qué es lo que tienes que decirme?

    20 El le dijo: Los judíos han convenido en rogarte que mañana lleves a Pablo ante el concilio, como que van a inquirir alguna cosa más cierta acerca de él.

    21 Pero tú no les creas; porque más de cuarenta hombres de ellos le acechan, los cuales se han juramentado bajo maldición, a no comer ni beber hasta que le hayan dado muerte; y ahora están listos esperando tu promesa.

    22 Entonces el tribuno despidió al joven, mandándole que a nadie dijese que le había dado aviso de esto.

 23 Y llamando a dos centuriones, mandó que preparasen para la hora tercera de la noche doscientos soldados, setenta jinetes y doscientos lanceros, para que fuesen hasta Cesarea;

    24 y que preparasen cabalgaduras en que poniendo a Pablo, le llevasen en salvo a Félix el gobernador.

    25 Y escribió una carta en estos términos:

    26 Claudio Lisias al excelentísimo gobernador Félix: Salud.

    27 A este hombre, aprehendido por los judíos, y que iban ellos a matar, lo libré yo acudiendo con la tropa, habiendo sabido que era ciudadano romano.

    28 Y queriendo saber la causa por qué le acusaban, le llevé al concilio de ellos;

    29 y hallé que le acusaban por cuestiones de la ley de ellos, pero que ningún delito tenía digno de muerte o de prisión.

    30 Pero al ser avisado de asechanzas que los judíos habían tendido contra este hombre, al punto le he enviado a ti, intimando también a los acusadores que traten delante de ti lo que tengan contra él. Pásalo bien.

    31 Y los soldados, tomando a Pablo como se les ordenó, le llevaron de noche a Antípatris.

    32 Y al día siguiente, dejando a los jinetes que fuesen con él, volvieron a la fortaleza.

    33 Cuando aquéllos llegaron a Cesarea, y dieron la carta al gobernador, presentaron también a Pablo delante de él.

    34 Y el gobernador, leída la carta, preguntó de qué provincia era; y habiendo entendido que era de Cilicia,

    35 le dijo: Te oiré cuando vengan tus acusadores. Y mandó que le custodiasen en el pretorio de Herodes.

   

 

1. ¿Cómo vivió Pablo delante de Dios? (1)

2. ¿Qué le hizo Ananías a Pablo? (2)

3. ¿Porqué Pablo pidió disculpas? (3-5)

4. ¿Qué tecnica usó Pablo para causar disensión entre el concilio? (6-10)

5. ¿Porqué fue que el tribuno tuvo que rescatar a Pablo otra vez? (10)

6. ¿Qué le dijo el Señor a Pablo en la noche? (11)

7. ¿Qué conspiraron para hacer cuarenta judios? (12)

8. ¿Quién escuchó sus planes? (16)

9. ¿A quién se le avisó del complot? (16-22)

10. ¿Qué hizo Claudio Lisias para protejer a Pablo? (23-26)

11. ¿A quién le escribió Claudio Lisias? (25-30)

12. ¿A dónde mandaron a Pablo? (31-33)

13. ¿Dónde dijo el governador que escucharía a Pablo? (34-35)

14. ¿Dónde tuvieron a Pablo? (35)

 

Preguntas de Discusión del Capítulo 23

 

  1. ¿Porqué es que la gente religiosa es tan cruel algunas veces?

  2. ¿Lo ha protegido Dios de un complot contra usted?

 

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Capítulo 24

Mayo 27 - Hechos 24

24:1 Cinco días después, descendió el sumo sacerdote Ananías con algunos de los ancianos y un cierto orador llamado Tértulo, y comparecieron ante el gobernador contra Pablo.

    2 Y cuando éste fue llamado, Tértulo comenzó a acusarle, diciendo:

    Como debido a ti gozamos de gran paz, y muchas cosas son bien gobernadas en el pueblo por tu prudencia,

    3 oh excelentísimo Félix, lo recibimos en todo tiempo y en todo lugar con toda gratitud.

    4 Pero por no molestarte más largamente, te ruego que nos oigas brevemente conforme a tu equidad.

    5 Porque hemos hallado que este hombre es una plaga, y promotor de sediciones entre todos los judíos por todo el mundo, y cabecilla de la secta de los nazarenos.

    6 Intentó también profanar el templo; y prendiéndole, quisimos juzgarle conforme a nuestra ley.

    7 Pero interviniendo el tribuno Lisias, con gran violencia le quitó de nuestras manos,

    8 mandando a sus acusadores que viniesen a ti. Tú mismo, pues, al juzgarle, podrás informarte de todas estas cosas de que le acusamos.

    9 Los judíos también confirmaban, diciendo ser así todo.

    10 Habiéndole hecho señal el gobernador a Pablo para que hablase, éste respondió:

    Porque sé que desde hace muchos años eres juez de esta nación, con buen ánimo haré mi defensa.

    11 Como tú puedes cerciorarte, no hace más de doce días que subí a adorar a Jerusalén;

    12 y no me hallaron disputando con ninguno, ni amotinando a la multitud; ni en el templo, ni en las sinagogas ni en la ciudad;

    13 ni te pueden probar las cosas de que ahora me acusan.

    14 Pero esto te confieso, que según el Camino que ellos llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas están escritas;

    15 teniendo esperanza en Dios, la cual ellos también abrigan, de que ha de haber resurrección de los muertos, así de justos como de injustos.

    16 Y por esto procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres.

    17 Pero pasados algunos años, vine a hacer limosnas a mi nación y presentar ofrendas.

    18 Estaba en ello, cuando unos judíos de Asia me hallaron purificado en el templo, no con multitud ni con alboroto.

    19 Ellos debieran comparecer ante ti y acusarme, si contra mí tienen algo.

    20 O digan éstos mismos si hallaron en mí alguna cosa mal hecha, cuando comparecí ante el concilio,

    21 a no ser que estando entre ellos prorrumpí en alta voz: Acerca de la resurrección de los muertos soy juzgado hoy por vosotros.

    22 Entonces Félix, oídas estas cosas, estando bien informado de este Camino, les aplazó, diciendo: Cuando descendiere el tribuno Lisias, acabaré de conocer de vuestro asunto.

    23 Y mandó al centurión que se custodiase a Pablo, pero que se le concediese alguna libertad, y que no impidiese a ninguno de los suyos servirle o venir a él.

    24 Algunos días después, viniendo Félix con Drusila su mujer, que era judía, llamó a Pablo, y le oyó acerca de la fe en Jesucristo.

    25 Pero al disertar Pablo acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero, Félix se espantó, y dijo: Ahora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamaré.

    26 Esperaba también con esto, que Pablo le diera dinero para que le soltase; por lo cual muchas veces lo hacía venir y hablaba con él.

    27 Pero al cabo de dos años recibió Félix por sucesor a Porcio Festo; y queriendo Félix congraciarse con los judíos, dejó preso a Pablo.

 

1. ¿Quién era Tértulo? (1-4)

2. ¿Cuáles fueron los cuatro cargos que trajó contra Pablo? (5-9)

3. ¿Cuáles cargos Pablo negó?

4. ¿Qué cinco cosas Pablo confesó acerca de él? (14-21)

5. ¿Qué se puede decir del conocimiento de Félix acerca del Camino? (22)

6. ¿Qué excusa dio Félix para posponer el jucio? (22)

7. ¿Qué libertad le dio Félix a Pablo? (23)

8. ¿Cuál fue la reacción de Félix cuando oyó a Pablo acerca de la fe en Jesucristo? (24-25)

9. ¿Qué era lo que también esperaba Félix? (26)

10. ¿Qué pasó después de dos años? (27)

 

Preguntas de Discusión del Capítulo 24

 

  1. ¿Cómo puede tener una conciencia sin ofensa delante Dios y de los hombres?

  2. ¿Cuándo es el tiempo conveniente de dar su corazón a Cristo?

    Cuestionario de Hechos Capitulos 22-24

 

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